2006, mis profecías
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Rindo homenaje a Mark Twain, que alertaba sobre los peligros que implicaba profetizar, sobre todo cosas del futuro. Para evitar este riesgo, transitemos por el plácido territorio de los lugares comunes, mis profecías son: El Presidente cometerá un gazapo en la noche y la presidencia lo corregirá en la mañana. Se descubrirán chorrochocientas mil nuevas empresas relacionadas con los hermanos Bribiesca, pero que ellos no reconocen y las instituciones públicas menos. Hugo Sánchez exigirá que cambien el nombre de Reforma y pongan el suyo. Ante la negativa, amenazará con irse del país porque en México no es reconocido. |
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El Senado y la Cámara de Diputados intentarán aprobar una nueva Ley de Radio y Televisión, pero Emilio Gamboa lo impedirá. Felipe Calderón jurará que es amigo del Presidente, pero seguirá sin encontrar quien se lo crea; Roberto Madrazo presentará su declaración patrimonial y Elba Esther Gordillo dirá que no le cree. Televisa y Canal 13 reconocen que han nivelado sus ingresos en las últimas elecciones, con una ganancia de tres mil millones de pesos. Exigirán que se celebren elecciones de Presidente cada seis meses. El gobernador de mi Estado, mi buen amigo, Francisco Garrido, reconocerá que recibió 319 mil pesos de aguinaldo y presentará una propuesta al Congreso para también recibir un bono por los Reyes Magos. Con el propósito de participar en la lucha por las candidaturas en las delegaciones en el DF, se formarán en el PRD, tres mil setecientos noventa nuevas tribus. Lavolpe seguirá de pésimo humor y se peleará con Cuauhtémoc Blanco en un restaurante alemán, aventándose salchichas. La selección mexicana de fútbol perderá el mundial, porque la delantera, la media y la defensa, fallarán todos los penaltis. Juan Gabriel se someterá a una operación de adelgazamiento con los médicos de Maradona. La manteca resentirá un segundo embate y el precio se vendrá abajo en el mercado. Pro Vida dejará su lucha contra el SIDA y patrocinará el diseño de un nuevo modelo de tanga: “Pura Vida”. Varios políticos dejarán la profesión: Santiago Creel abrirá un establecimiento de Bingo; Rosario Robles se dedicará a escribir un libro: “Cómo enamorarse de un argentino y no fracasar en el intento, sino hasta después”; Castañeda no encontrará ningún partido político que lo apoye y será maestro en una academia de inglés para periodistas. La profecía más esperada ¿Quién va a ganar las elecciones presidenciales? Muy fácil, las ganará el candidato que, además de explicar lo que va a hacer, explique mejor cómo va a hacerlo. Alguien que tenía planeado irse al rancho acompañado, terminará yéndose solo. Usabiaga aceptará la candidatura al gobierno de Guanajuato por el PRD, los panistas dejarán de decirle el “Rey del Ajo”, y simplemente le llamarán “El Ojéis”. Carlos Salinas formará un grupo filantrópico “Luis Donaldo Colosio”, ante las protestas de los colosistas, lo bautizará “Solidaridad con Mario Aburto”. Como resultado de las presiones, Bush desistirá en su proyecto de levantar el muro en la frontera, presentará una idea para fomentar la buena amistad: en lugar de garitas, cavar un foso, llenarlo con agua, tiburones y cocodrilos, y construir puentes levadizos. El bien peinado autor de esta columna publicará la segunda edición de su libro sobre la corrupción y una editorial conocida sacará a la venta su novela erótica: “Guía del seductor. Con un ejemplo práctico”. La novela se venderá más que Harry Potter. Será un éxito editorial, pero grupos de ecologistas lo acusarán de colaborar al calentamiento del planeta. ¡Si nomás le atinara a éstas últimas! Publicado en Excélsior el 05 de enero de 2006 |
