Edmundo González Llaca

  • Principal

Estado de derecho, leyes y ardillas

Los mexicanos tenemos un amor inveterado e incomprensible por las leyes. Nuestra evolución histórica orgullosamente la dividimos por el número de constituciones que hemos tenido. La última, la del 17, le provocó al país un millón de muertos. Todo movimiento social que se respete debe tener como objetivo la creación de una ley, en ellas no sólo incluimos normas sino también programas sociales; las formamos tanto con principios jurídicos como con anhelos. Podemos encontrar las competencias de los poderes, pero también el derecho a la salud, a la vivienda o al trabajo. Por leyes no paramos.

Quien analizara la cantidad de constituciones locales y diversos códigos y reglamentos que nos rigen, pensaría que los mexicanos andamos por las calles vestidos con togas de legisladores romanos, intercambiándonos a la menor provocación frases en latín sobre la jurisprudencia. Lejos estamos de eso, hacemos las leyes y al mismo tiempo buscamos el hoyo por donde escapar. De acuerdo a diversas encuestas, los mexicanos consideran que la ley debe respetarse, siempre y cuando sea justa. Obviamente los ciudadanos reivindican como su derecho la opinión sobre lo que es justo. He terminado por pensar que esta adoración por la ley, tiene un sentido erótico, es decir, somos amantes del derecho, porque su trasgresión nos aumenta el placer de quebrantarlo.

El otro día, paseando por los Viveros de Coyoacán, descubrí el misterio de esta turbadora característica del temperamento nacional, de adorar a las leyes y dedicarnos a no respetarlas. Mi primera conclusión es que no es culpa de los ciudadanos sino de las autoridades. Como bien se sabe, el objetivo primordial de las familias que visitan los Viveros, es que los niños les den cacahuates a las ardillas. Bueno, pues acaban de aparecer unos retablos en los que la administración prohíbe a los visitantes darles de comer en determinadas zonas. Para hacer más impactante la advertencia, hacen una descripción de los roedores como auténticos villanos de la naturaleza, enemigos personales de los árboles; transmisores de la rabia, la tuberculosis y otras pestes. Sólo faltó que las acusaran de formar parte activa del complot contra López Obrador.

Esta es la causa del temperamento bipolar del mexicano, leyes que no tienen nada que ver con la realidad; prohibiciones que no pretenden ordenar y encauzar las conductas externas, sino legislar para otro mundo y otros seres extraterrestres. En nuestro país no se respetan las leyes, simplemente porque los valores en los que se sustentan, no corresponden a nuestras costumbres ni a nuestra ética. Falta lo que llaman los especialistas, “la internalización”, de que obedecer la ley es conveniente y necesario.

Para que pueda imponerse un Estado de Derecho no basta con que el gobierno cuente con los aparatos represores, requiere que todos los ciudadanos sean vigilantes de la aplicación de las leyes y que también denuncien su violación; se conviertan en inspectores espontáneos, coadyuvantes de las autoridades. No es difícil imaginar lo que ha sucedido ante los llamados de los administradores, la gente da como siempre cacahuates a las ardillas y, si Usted no trae, no se preocupe, otros se los pueden obsequiar.

En este caso de la prohibición ilógica de no alimentar a las ardillas y la gozosa violación de los ciudadanos, tiene especial dramatismo. Parte importante de la cultura de la legalidad es que los padres eduquen a los hijos en el cumplimiento de las normas. En los Viveros de Coyoacán, actuar al margen de la ley, es toda una experiencia familiar.

Publicado en Excélsior el 31 de marzo de 2005

Sobre el tema

  • Ideología: La izquierda
  • Izquierda y derecha: Caos ideológico
  • Eduardo Romero Ramos: Un buen ejemplo
  • La corrupción: Aguilar Zinzer y Santiago Creel
  • PAN: Patrimonio político perdido
  • Sexenio: La cortina
  • La parálisis: ¿Ya no hay nada que hacer?

19 Sep 08 | Miscelánea

Escribe un comentario

Páginas

  • 1 Curriculum Vitae
  • 2 Servicios Profesionales
  • 3 Investigación y Programa contra la Corrupción

Libros y publicaciones

  • A R T Í C U L O S
    • Amor
    • Cristo
    • Cultura
    • Erotismo
    • Futbol
    • Miscelánea
    • Política
  • C O N F E R E N C I A S
    • Los inmigrantes en Querétaro
  • L I B R O S
    • Alternativas del Ocio
    • Corrupción. Patología Colectiva
    • De lo Cotidiano
    • El Jicote
    • El perfil del ciudadano en una democracia
    • Guía del Seductor
    • La Opinión Pública
    • Teoría y Práctica de la Propaganda
  • P U B L I C A C I O N E S
    • Almas Gemelas
    • Benito Juárez

Buscar

Deja tu e-mail:

Te informaremos cuando haya algo nuevo qué ver y qué leer. Si no hay nuevo contenido, no te enviaremos nada.

Diálogo Queretano

↑ Difundir Diálogo Queretano.

© Edmundo González Llaca · RSS Feed