La sociedad civil, opción ¿qué?
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La sociedad civil es un término con tan buena reputación como la palabra democracia. Pensar en la sociedad civil es hacer referencia a un grupo de ciudadanos que no tienen más interés que el bien de México. Gastan su dinero y su tiempo en beneficio de usted y mío, lo que provoca un respeto que los hace también inmunes a la crítica. ¿Cómo atreverse a decirles algo, si la mayoría nos la pasamos apoltronados, nomás rumiando nuestras desventuras? Creo que esta ventaja moral de la sociedad civil, no debe hacerla intocable, por el bien mismo de su militancia pública. |
Desgracia, México dividido
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La mayor desgracia de todo este torneo de torpezas del desafuero ha sido la división del país. Actualizamos la vieja dicotomía política del país entre conservadores y liberales, revolucionarios y reaccionarios que tantos problemas nos produjeron, desde invasiones, pérdidas de territorio y hasta revoluciones. Resucitamos el viejo pensamiento antagónico de condenados y salvos, buenos y malos, que evidentemente hace incompatibles a la mitad de mexicanos con la otra mitad. En nuestra historia la simplificación de la política había sido superada por el PRI, entonces PNR, formando una alianza de clases y grupos políticos. |
Desafuero, relación costo-beneficio
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Supuestamente el beneficio de toda esta cuestión del desafuero es la aplicación de la ley, el respeto al Estado de Derecho; el precedente de que en el país no existe la impunidad y las sanciones se aplican independientemente del cargo que se ocupe. El desafuero es el epitafio de los intocables. Pues muy incomprendidos se deben sentir los promotores y los coadyuvantes del hecho. Según las encuestas el ochenta por ciento de los entrevistados afirman que el asunto del desafuero es político y no tienen nada de jurídico. Se podría responder, la aplicación de la ley no se somete a votación y allá el pueblo con su ignorancia. El problema es que aquí no acaba todo. |
Las instituciones, el desbarajuste nacional
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Se escribe rápido, en el país la política se judicializa, la judicatura se politiza y la legislatura se judicializa. Todo esto se proyecta en los hechos que estamos viviendo: el problema del presupuesto del país, las diferencias de interpretación de cómo se distribuye el dinero, tema esencialmente político, está en manos de la Suprema Corte; la decisión para quitarle el fuero jurídico a un funcionario, candidato a la presidencia de la República, hace que el Poder Legislativo se erija en jurado. Los poderes usan y se refugian en el derecho, los ministros están inmersos en la lucha política, los legisladores se transforman en jueces. Si estuvieran jugando Juan Pirulero, serían expulsados, nadie está realmente atendiendo a su juego. |
A un año, los video escándalos
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Hace un año que yo tuve una ilusión, dice la canción, yo también la tuve, pero por otros motivos. El país descubría lo que siempre ha sabido, las relaciones entre el poder político y el empresarial; los dispendios de los funcionarios gastándose el dinero de nuestros impuestos. Para nadie fue sorpresa, pero las imágenes sacudieron al país, del espectáculo pasamos al escándalo. No era para menos, la izquierda en el país había sido acusada de todo, menos de raterilla y corrupta. ¿Qué ha pasado durante todo este año? Muchas cosas, lamentablemente no las suficientes como para que la ciudadanía respire tranquila, con la conciencia de que lo exhibido en los videos lo hemos superado. |
Voto en el extranjero, ¡por favor! ¡no!
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Con la aprobación del voto de los mexicanos en Estados Unidos, la Cámara de Diputados escribió una página poco honrosa y si me apuran, diría que francamente irresponsable. Sorprende que la aprobación del dictamen de la iniciativa haya sido por una amplia mayoría, y por parte de todos los partidos, cuando riesgos tan evidentes ameritaban un mayor debate y un voto más matizado. Varias hipótesis sobre este inusitado consenso. Los diputados estaban presurosos por agradecer las remesas económicas de nuestros paisanos, que se han convertido en un ingreso fundamental para el sostenimiento del barco nacional. |
S.O.S., la República en peligro
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El Estado no puede entenderse sin instituciones, esas organizaciones que conducen las acciones del poder público y la sociedad bajo determinadas normas y valores. Las instituciones definen las funciones de todos los que vivimos en sociedad y nos fijan los procedimientos para tomar las decisiones que nos afectan. Las instituciones nos meten a todos, funcionarios, organizaciones y simples ciudadanos de a pie, a una inercia en la que sabemos de nuestros derechos, obligaciones y en general a qué atenernos de los otros. Por supuesto que las instituciones nos permiten evaluar si estamos cumpliendo los valores que queremos como pueblo organizado. |
Porfirio Múñoz Ledo, la reforma del Estado
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Porfirio Muñoz Ledo ha sido pionero, inspirador, creador, organizador e impulsor de la Reforma del Estado. “Mil usos” del proyecto, ya no se concibe sin su presencia y orientación. Simplemente porque no existe ninguna figura política del momento que tenga su poder de convocatoria plural y múltiple. Se esté de acuerdo o no con este polémico personaje, lo cierto es que cuando interviene en la vida pública, la política se escribe con mayúsculas. En días pasados la Asociación Nacional para la Reforma del Estado celebró una reunión con la presencia del Presidente de la República y destacados personajes de la vida académica y política del país. |
Pasado y presente, tapadismo vs. sucesión adelantada
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El hecho que haya escrito sobre las diversas plagas que azotan al país con la sucesión adelantada que padecemos, no significa que tenga nostalgia por el tapadismo practicado en los sexenios anteriores. Imposible olvidar al centralismo presidencial de la decisión, los secretarios encapuchados; el terror por “moverse”; las adivinanzas de la prensa; las patadas debajo de la mesa y las reglas no escritas. Recuerdo un juego se llamaba El Destape y circulaba en forma de volantes. ¡Un juego para toda la familia… revolucionaria! |
La política, gran barata
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La opinión pública no ha esperado enero para considerar que la política está en gran rebaja. De seguir insistiendo la clase política en asestarnos la idea de que lo más importante para los mexicanos es la elección de su candidato presidencial, pronto los políticos parecerán más inútiles que un árbol de Navidad en febrero. La fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), abuelito del PRI, tuvo entre sus principales razones de existencia precisamente la de controlar las sucesiones adelantadas y blindar al país y a la sociedad de todas las monsergas que provoca. |
