Carne y espíritu. Todo mezclado
|
Una de las más dañinas perspectivas del erotismo es la que sólo lo identifica con una de sus partes, la del sexo. Acorralado en uno sólo de sus puntos cardinales, al erotismo se le pretende ensuciar con lo que se considera vil y profano. En este trabajo de descrédito colabora hasta el lenguaje. Un erotómano es un obsesivo de la sexualidad, cuando podría también ser alguien entregado a la vida divina, pues el erotismo incluye las dos facetas. |
Navidad. Erotismo y misticismo
|
El erotismo es el intermediario entre la carne y el amor oscila entre el sensualismo y la espiritualidad, no deja de tener alguna semejanza con la función de la religión, que significa religar, volver a atar; lo que une a los humanos con los dioses. Si el erotismo es el puente entre la piel y el amor, la religión vincula el aquí y el más allá. |
Erotismo. Corre, ve y dile
|
En una comparación tan insuperable como sugestiva, Octavio Paz escribe: “El sexo es la raíz, el erotismo es el tallo y el amor es la flor”. El erotismo proviene del sexo, pero la inteligencia lo redime y lo convierte en amor, aunque no es su destino fatal. El sexo es la animalidad que compartimos con todos los de nuestro género y a la bestia sólo le preocupa el placer y la sobrevivencia. |
En Honduras. Erotismo y pornografía
|
Me negaba a escribir sobre las diferencias entre el erotismo y la pornografía, pues son terrenos muy resbaladizos en virtud de que se trata de conceptos históricos, relacionados con los valores que siempre hunden sus raíces en el presente. Lo que antes era pornográfico ahora resulta tan inocente que casi puede formar parte de una serie de Disneyworld. |
Sexualidad. Erotismo y poder
|
Una artista francesa que duró muy correteable hasta la edad madura, llamada Jeanne Moreau, en una entrevista dijo: “En la vida todas las relaciones son relaciones de poder”. El entrevistador le inquirió: “¿Hasta el amor?” Ella respondió: “Hasta el amor. La única diferencia es que en el amor se elige de quién ser esclavo”. Trato de responder la pregunta de una lectora sobre si existe alguna relación entre el erotismo con el poder. |
Erotismo. Amor y muerte
|
Varios estimados lectores me reclaman que hace tiempo sostuve en este mismo espacio que el amor y la muerte están unidos y que ahora, quién sabe por qué obscuras, razones, digo lo contrario. Creo que hay una confusión. Efectivamente, el amor y la muerte están unidos, esto es difícil de aceptar cuando el amor lo asociamos con la máxima alegría, con la culminación intensa de la vida, con todo aquello que palpita. |
Sexualidad. Erotismo y muerte
|
Con motivo del Día de Muertos una lectora me pregunta las relaciones del erotismo con la muerte. Respondo. Por lo que se refiere a la celebración que hacemos los mexicanos, creo que estas fiestas representan la exuberancia de lo erótico. Con el pretexto de nuestros difuntitos nos comemos a la muerte en todo tipo de presentaciones, de azúcar, chocolate y caramelo. |
Metros y tecnos. Sexualidad y erotismo
|
En la colaboración pasada analizamos la nueva tendencia sexual de los llamados “metrosexuales”, mismos que están a punto de que les dé un ataque de nervios, pues ha aparecido una nueva especie que amenaza con derrocarlos, o al menos despeinarlos, me refiero a los “tecnosexuales”. |
Erotismo. ¡Hoja de parra!
|
Como lo señalamos en el artículo pasado en el momento en que Adán y Eva se ponen la hoja de parra nació el erotismo ¿A quién se le habrá ocurrido? Lo más probable es que ninguno de los dos se percató de que, con la famosa hoja, hacían la primera reconversión industrial del mundo. Se iniciaba así el vestido, la moda, las revistas eróticas, las películas pornográficas. |
El erotismo. La salvación
|
Tengo un drama personal digno de la mitología griega, ya de perdida de una telenovela en hora estelar. En el fondo de mí soy más solemne que un notario de pueblo y me fascina escribir de temas trascendentes donde supongo que de mis reflexiones dependerá la salvación de la patria. La realidad es que estos artículos no los lee ni mi secretaria. Otra cosa es cuando abordo temas considerados “frívolos”, de inmediato provoco más pasiones que un clásico futbolero. |
