Amor, erotismo y humor
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En un artículo pasado sostuvimos que el erotismo tenía que ver con el humor, por lo tanto no lo encontrábamos en el sexo. La hormona en su estado natural no da cabida a los juegos del espíritu. El sentido del humor tampoco se lleva con el amor. Esta es una de las razones por las que también nado contra la corriente con una tesis que parece darnos profunda satisfacción como país, los mexicanos tenemos un gran sentido del humor. No lo creo, debemos partir de que somos un pueblo enamoradizo y romántico. Imaginemos a cualquiera cantando: “Júrame, que aunque pase mucho tiempo, no olvidarás el momento en que yo te conocí”; o la otra: “Tanto tiempo disfrutamos nuestro amor, nuestras almas se acercaron tanto así…” |
Amor y paz, condiciones adversas
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Hay una serie de nombres que encubren grandes falsedades. Así, los llamados sombreros de Panamá, no se confeccionan en ese país, sino en Ecuador; la ballena no es un pescadote, sino un mamífero; el papel de arroz no está hecho de arroz, sino de pulpa de madera; el Desierto de los Leones no es desierto y no tiene leones, ni de peluche; por último, los Reyes Magos no eran reyes y tampoco tenían nada que ver con el oficio de Chen-Kai. |
